Me busco en los rincones de espejos amarillos,
de azogue desgastado,
me busco en recovecos profundos del olvido
y no logro encontrarme.
Deambulo por espacios conocidos y finitos
entre las cuatro paredes oxidadas
de mis cuartos vacíos
y doblo las esquinas de mis días
tanteando la noche y sus delirios,
mojando mi silencio en soledades.
Me busco por el suelo y por el cielo,
en lo que pude ser…pero no he sido.
Y desgrano mis heridas
y abro mis soles florecidos
de mentiras y verdades,
ajena a repentinas claridades
y no me encuentro en ellos…
Me busco entre las páginas arrancadas
de mis libros inventados,
en oquedades escritas
de palabras piadosas y embusteras
soñando aire entre las nubes
de un paraíso, que no existe.
Y arranco la maleza
que no me deja ver el mar de mis anhelos,
de mis deseos interrumpidos,
que, despiadada, invade mis orillas.
Y me busco…y no me encuentro entera,
solo los trozos escindidos
colgados en el aire que respiro.
Se resquebraja mi escondrijo,
se derrumban sus paredes desconchadas.
Solo mi sombra permanece
interrogando a los silencios
en este lento desgranarse de las horas.
La sombra sola...y algunos pájaros del sueño, que quieren volar.
¡¡¡Precioso!!! Pareces toda una “reina de la lluvia”, alguien epífito… sin sustento en lo seguro, acostumbrada a deambular entre las acortinadas penumbras, esa zona proscrita, que no le pertenece a nadie.
¡Eres muy buena desgranando lo bello difuminado en la tristeza!.. Exprimes la melancolía y de allí, prensas gotas de belleza… ¡¡¡Bravo!!!
Pero qué precioso comentario me dedicas, querido Chane!!!
Me encantó, solo podías ser tú con tu originalidad, tus conocimientos y la pasión que le pones cuando algo te llega…
Muchas gracias!! Siempre estoy aprendiendo de ti, en esta ocasión la palabra epífito, ahora sé lo que significa. No la recuerdo desde que estudié ciencias y biología.
Un abrazo grande, amigo!!
Es fácil no encontrarse, perderse, ver retazos donde había persona, quizás sea labor de introspección hallar un hilo permanente de historia.
Besazo. Precioso
Creo que ya te lo he dicho, pero me maravilla la capacidad que tienes para escribir poemas largos y que sean una delicia de leer. ¡No se puede parar!
¡Nada de tedio!
¡No son repetitivos!
¡Cuando usas anáforas o aliteraciones están perfectamente colocadas!
¡Te felicito de verdad!
¡Admiro mucho tu trabajo!
¡Te aplaudo con mucho cariño!
Hay búsquedas que no terminan nunca, preguntas que es mejor no hacerse y angustias que están mejor guardadas en el papel que en el alma. Hermosas reflexiones amiga. Un abrazo