Ecos de silencio rebotando en mis catacumbas.
Que endiablada soledad
cuerpo adentro,
ni un fantasma siquiera, bramando miedo.
Solo el carcaje lloroso.
Cierto odio mordiéndome la espalda,
es mío.
Espiga movida al viento,
tempestades malditas.
¡Hay momentos que se necesita tanto un abrazo!
Como hoy.
Pero me tengo solo a mi
con estos brazos rotos
sin fuerzas
que no alcanzan ni para abrazarme a mi mismo.
Cansados de dar, no ha quedado uno solo para mi.
Hazme lamento de tu poema
tú, no claudiques,
libérame de la asfixia que me acecha.
¡Júntame, hazme otros brazos!
¡Pega pieza a pieza
estos fragmentos en que me he convertido!
Recoge el cristal de letras quebradas
y hazme otra vez el nombre.
Gran verdad. Pero cuando ese grito se lanza al viento en un poema como este tuyo, aparecen mil brazos al instante que te rodean y que seguro que sientes en la distancia. He ahí la magia de la poesía.
Saludos JDuque
Mi amigo @Jeronimo, que placer verlo por aquí de nuevo y sentir esa cercanía y abrazo de su visita y comentario!
De verdad que ayuda esa recarga de la solidaridad poética y energética en momentos en que por alguna razón se baja la pila.
Recibido y devuelto un abrazo!
Cuánta desolación en estos versos, si, a veces nos sentimos vacíos, a pesar de haberlo dado todo, pero existe la poesía que es como un rompecabezas que nos une en cada verso y hace de nosotros un nuevo hombre transformado. Me ha fascinado tu poema y me identifico en él. Abrazos cariñosos, estimado poeta.
Me ha gustado mucho leerte, aunque creo y me parece que es algo triste este poema.
A veces nos sentimos solos y no estamos conformes con el amor que nos rodea, o quizás nos hace falta otro tipo de amor, eso pasa también con los abrazos; a veces faltan en los momentos más difíciles.
Pero si vemos a nuestro alrededor siempre estaremos rodeados de amor, de nuestro amor propio e incondicional a nosotros mismos.
Un gran abrazo.
Ten una linda semana, espero que lo disfrutes mucho.
Ay, amigo, ese látigo con el que te golpeas solo, al escribir.
Es sanador, pero arde para siempre.
Saludos desde la oscuridad que deja la lectura de tu poema.
Pues yo mi estimado amigo, mi cuate, mi hermano de poesía, te mando un abrazo honesto, un abrazo hecho de letras y versos y de un mismo sentir de poeta en ciernes !
!Hay días hermano
que tan solo tenemos
los brazos de la poesía!
Yo siempre he pensado que un poema triste es un poema sanador.
Mi querida Walla, me alegra enormemente haya visitado y comentado este poema flaco, que canta feo pero con bien harto sentimiento!!!