Zoraida

A Isabel de Solís, Zoraida.

En julio,

llovía a mares de abril,

y yo no podía dejar

de mirarte Zoraida,

lucero del alba,

mar de azafrán.

Encadéname a tu cuerpo,

naranja en flor,

cara oculta de la luna,

brazalete ceñido de céfiro.

Llévame siempre

rama de sauce

en tus andares de gloria.

Ojos de oliva,

llovizna de Pleyades,

cautivo soy en mi propia tierra

de los grilletes de tus caricias,

de la risa de los árboles

que arropan esta torre de la Cautiva

de paredes granas…

Te anhelo en la noche,

rodeada de mantas carmesís,

y en la mañana,

respirada de rosas aclaveladas,

entre murmullos de violetas , alhelíes ,

lirios, adelfas y nenúfares.

Zoraida , también conocida con su nombre castellano tras la Guerra de Granada, Isabel de Solís , fue una esclava cristiana que se convirtió en la consorte del emir del Reino nazarí de Granada Muley Hacén en 1474.​ La torre de la Cautiva en la Alhambra lleva este nombre en su recuerdo.

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Bonito poema histórico compañero, muy nazarí. Un saludo!

Muchas gracias. Es una gran historia.

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Precioso, me encanta como comienza , un placer la lectura.

Saludos.

Muchas gracias, la historia es bella, digna de la Alhambra

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Me encantan todas esas leyendas! Precioso poema que me evoca la hermosa Alhambra de los nazaríes y su magia.
Saludos, compañero.

Tremendos versos, de lectura tan agradable. Felicidades poeta saludos

Muchas gracias María por tu alentador comentario. Hay que recordar siempre que podamos nuestra tradición y origen mestizo.

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Muchas gracias de nuevo por tu sensibilidad hacia mis versos, nos leemos

Por supuesto, cruce de razas que enriquece.
Muley Hacén sigue en Granada, coronado de nieve y añorando desde su alto trono todo su reino perdido…

Muy bello.

Muchas gracias, saludos

muy nazarí, para ese recuerdo de la Alhambra.
Precioso poema

Muchas gracias, nos leemos

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