Yo podría contemplarte día y noche,
más de noche que de día para ser exactos.
Yo podría pasar los instantes mirándote,
podría por ejemplo a ojos cerrados, dibujarte.
Yo podría escribir mil cartas contando,
dónde luce oculta esa cicatriz,
dónde aquel lunar que, nadie te sabe…
Y podría hablar del color de tus lágrimas,
del postre que ya no te gusta
o el que más te agrada,
y de esa canción que me enamorara…
Yo podría, amor mío, describir tus átomos,
porque te conozco mi cielo de marzo,
mi orbe silente, mi ser admirado.
Porque puedo verte, aún en tu ausencia,
porque te aprendí cual bello poema.
Y podría gritar cuánto me fascinas,
yo, que te conozco, yo, que tanto te amo…
¡Qué manera de gustarme ese poema!
Te quedó divino.
Quizás me ha gustado tanto porque es el poema que pensé hacer muchas veces y no hice nunca… En serio a veces lo he comenzado, no literalmente igual, pero sí muy parecido.
Felicitaciones.
Abrazos