No soy dueño de nada.
Ni la vida poseo.
De repente se acaba.
Es contra mi deseo.
El tiempo se me escurre
como el agua en mis manos.
Impasible transcurre
y no puedo evitarlo.
La mente me traiciona
y llegan pensamientos
de sitios y de cosas
que recordar no quiero.
Este cuerpo envejece.
De pronto está fallando.
Un mal día fallece.
¿Qué control tuvo su amo?
Yo tengo voluntad
y lucho por vivir.
¡Pero se la verdad!
¡No soy dueño de mí!
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Precioso poemas @MP4dilla
Los heptasílabos le dan un ritmo musical apreciable y con el desarrollo del tema se torna en algo grave y severo, disociar el ser del querer y el recordatorio de que no somos dueños del cuerpo ¿quizá de la mente?
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Brillante!! Enhorabuena por tu poema!!! Me gusta mucho 
Totalmente de acuerdo contigo menos en lo de la mente. Con todo el respeto del mundo… Creo que nos controla ella más que nosotros a ella en muchas ocasiones
Un besazo.
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Gracias Jimmy por analizar este escrito. Yo creo que tenemos mucho control de nuestro organismo, pero no es absoluto. Un Gran Maestro dijo que No podemos volver blanco siquiera un cabello (es decir desearlo y que se haga al instante).
¡Cuánta verdad!
Saludos a ti.
Me encanta tu sinceridad vivir.improvisando. A veces pienso lo que quiero y otras me llegan cosas que no quiero. Así es esto de mi mente. ¿Y a ti te ocurre?
Saludos afectuosos.
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CatalinaInes, quiero decirte: ¡Gracias! Por leer este escrito y tus amables palabras.
Acá esta mi saludo para ti.
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Jajaja es una bestia a la que hay que domar 