Y el corazón habló pero sin voz,
con ese palpitar que nos oprime,
y eleva lentamente a lo sublime
lo que se escapa siempre a la razón.
Y el corazón habló y sin palabras,
unió deseo, Amor y tentación,
y se hizo con el tiempo del reloj
para dejar desnuda a nuestra alma.
Y el corazón habló pero en silencio,
llevando su canción a ritmo lento,
marcando cada parte del momento,
llenando cada nota y cada verso.
Y el corazón habló pero sin habla,
los labios, prisioneros de la boca,
se quedan como pétalos de rosa
que esperan a que el tiempo los abra.
Y el corazón habló pero sin gesto,
las manos que una vez fueron palomas,
hoy yacen sin vida y se desploman,
cuando habla el corazón se calla el resto.