Vacío oscuro que se apodera del interior.
Tristeza que emana… de mis ojos
Puentes infinitos hacia la libertad
Corazones oscuros entregados al mal
Un sinfín de ilusiones y esperanzas abocadas al desastre.
Incontables veces al alba encuentran mis ojos tu desvaneciente figura.
Ojos impasibles al vacío que emito cuando te contemplo
Obsérvote de negro
Blancos ropajes o rojos vestidos
Gafas achatadas en tu dulce rostro
Larga cabellera ancestral, o corta como la hierba
Coleta refulgente de anchos brillos
Bisutería aristocrática visten tus manos;
Manos desnudas.
Ojos penetrantes que hieren
Te encuentro y te pienso cientos de veces al día, pero en ningún momento me acompañas
En ningún momento sé quién eres.
Desapareces de mi mente y reapareces como una extraña.
Solo quedan remanentes de mi sentimiento de soledad infinita,
De tu escasa sonrisa.
Cuerpos pegados en la inquietud del espacio.
Titanes devorando planetas mientras que yo desaparezco en la estéril tierra.
Un sinfín de sentimientos encontrados, simplemente borrados por una ola.
Te añoro sin haberte visto nunca,
Te extraño y me compadezco de tus dolencias.
No te merezco; ni a ti ni ellas. Ni a ti ni a todos vosotros.
Sentimientos proclives al azar con un continuo remanente de esperanza.
Te espero en tu lado del lecho en la decrepitud de la oscuridad,
Pero nunca apareces.
Otra noche llorándole a la luna con la almohada como única compañía.
Pensando en ti y en tantas, en tantas y en ti.
Muchas miradas, pero permanezco solitario.
Tantas personas y yo impasible al sentimiento humano.
Ebriedad como cura de esta enfermedad llamada nostalgia.
Abstracción del mundo al cual no quiero pertenecer.
Continúa silencioso,
Mirándome.
Desafiante y juicioso ante todo mi esperpento.
No emite ruidos,
No pronuncia palabra.
Como burlándose de mi nefasta existencia,
De mi obsesiva perdición.
Cantos y lloros de aves en mi ventana.
Sonrisas extrañas a mis sentidos.
Te busco en bares y discotecas,
En buses y plazas
En clases y callejuelas.
Te busco en compañeras y desconocidas.
Magnífica confusión.
Otro trago para continuar esta farsa,
Perderme y olvidar.
Dejar de existir porque no encuentro el camino.
¿Acaso hay camino?
Solo pido un sentido.
Pelo negro, largo y lacio recorre su espalda desnuda.
Piel tersa y blanca que se arrodilla ante el suelo de escarcha.
Estrellas fugaces la iluminan, mas no la veo.
Ciegos el corazón y el alma.
Solitaria figura formada por su sombra que se desliza por los callejones de este circo de luces.
Agonía solo curable por la muerte.
Pócima que tanto anhelo,
Cura de mi desilusión.
Sumérgete y arrójate al mar para rescatar de entre las ruinas mi cuerpo sin vida.
Palabras vanas sin sentido son las que emito
Lágrimas emborronan mis ojos, pues, a pesar de lo que escupo, continúo desterrado.