A: Ella que dejaba que le robara los besos y los suspiros,
Con tal de sentir un poco de mi dentro de ella.
Cierras los ojos y lanzas besos al viento,
Me construyes torres de piedra y quijotes entre tus pechos;
Pintas en tu espalda el mapa de un tesoro desconocido,
-y pones la X allí donde me gusta –
Haces que el invierno camine a tontas y a locas,
Que las mareas no distingan las fases de tu lunar,
-ese que me estrella la paciencia –,
Prefieres recalcular el tamaño de tu ropa interior
–te da igual si no la tienes –
Estamparme gemidos contra mis asombros;
Prefieres dejarte robar los besos y que te arda el cuerpo,
Que mis dedos no paren de frotarte la desvergüenza;
Porque al final en esta historia mejor contada
Solo pretendes sudar y ser mi victima en un cuarto de motel
Solo pretendes ver cometas desnudos
Y tener dentro de ti,
Un poquito de mí.