Un tornillo olvidado
en una cubeta despeltrada,
en un rincón húmedo
del antiguo garage.
Una tuerca sin mangas
flotando en el charco primordial,
de una vieja bolsa de utensilios,
en la bodeguita
al fondo del jardín trasero.
Algún día fueron uno,
¡case impecable!
ella se enroscaba en él,
dichosa y pletórica,
él entraba y salía
y permanecía
en el centro de la existencia
de ella;
su armoniosa comunión
creaba un engrase perfecto,
el éxtasis de su simbiótica
existencia.
Juntos tenían propósito,
eran parte de algo grande,
algo que a ambos rebasaba,
algo que sin embargo,
sin ellos,
perdía su cabal plenitud.
Hoy ambos languidecen
en la ocre inexistencia
de sus mutuas ausencias,
asfixiados por el óxido
de las herrumbres memorias
de lo que ayer fue;
y que mañana,
nunca jamás será.
Un magnífico ejemplo de un mensaje sencillo, metáfora directa, que resultan sumamente bellos y elegantes. Que buenas son esas relaciones que son pura sinergia, pero que vacío dejan con ese tercer ingrediente que es casi imposible de conjugar.
Imaginativo y poético, tuerca y tornillo, antes en armoniosa comunión y hoy separados y oxidándose. Se trata de cosas físicas, pero puede atribuirse a nuestras cosas más íntimas e incluso a nosotros mismos y nuestras relaciones, yo lo veo así. Y me gusta. Saludo cordial, poeta
Como las tuercas y los tornillos, algunos amores brillan unidos, otros, se oxidan y acaban separados. En fin, la nostalgia de un amor que brilló siendo uno y que acabó oxidado, y cada uno por su lado.
Maravilloso compañero.
Como las tuercas y los tornillos, algunos amores brillan unidos, otros, se oxidan y acaban separados. En fin, la nostalgia de un amor que brilló siendo uno y que acabó oxidado, y cada uno por su lado.
Muy agradecido por tu visita Miguel. Muy buena tu lectura en efecto.
Un magnífico ejemplo de un mensaje sencillo, metáfora directa, que resultan sumamente bellos y elegantes. Que buenas son esas relaciones que son pura sinergia, pero que vacío dejan con ese tercer ingrediente que es casi imposible de conjugar.
Exacto estimado amigo @Yesterday , muy certera tu lectura y comentario. Qué agradable verte entre mis letras.
Un poema de once sobre diez.
Tus metáforas, apreciado poeta, no se oxidarán jamás…
Saludos
Brindo por qué no se nos oxide la poesía, ciertamente amigo poeta. Mil gracias por venir a menudo. Y ese once sobre diez me conmueve el corazón poético, me sobrepasa, pero te lo agradezco.
Imaginativo y poético, tuerca y tornillo, antes en armoniosa comunión y hoy separados y oxidándose. Se trata de cosas físicas, pero puede atribuirse a nuestras cosas más íntimas e incluso a nosotros mismos y nuestras relaciones, yo lo veo así. Y me gusta. Saludo cordial, poeta
Certero en tu lectura y comentario amigo, totalmente. Se trata de nosotros y de nuestras relaciones, de grandes pérdidas, de hermosas cosas vividas.
Si pasa en las tuercas y tornillos, puede ocurrir también en las mujeres y los hombres. No es pura fantasía, sino una ejemplar alegoría del ser humano. —La Aplaudo.
Si pasa en las tuercas y tornillos, puede ocurrir también en las mujeres y los hombres. No es pura fantasía, sino una ejemplar alegoría del ser humano. —La Aplaudo.
Ciertamente amigo, no podrías ser más atinado en tu comentario.