Eres como una canción.
Sí, una canción que se cuela en mi mente.
Juguetona, despistada y aún así tan vehemente.
Solo con tus notas a levantarme y a gritar me atrevo.
Solo con tu canto, tu voz, a mi miedo mando al Erebo.
Y solo con tu luz vivo me siento, de nuevo.