Esos caminos tortuosos
y mis ojos que no encuentran luz.
Andando sin rumbo fijo,
sin guía, sin mapamundi,
entre piedras disparejas
y raíces subrepticias
voy tropezando miedos
mientras el tiempo pasa
y camino dormida.
Al despertar en los esquemas
de ansiedad emocional
entre “piedras disparejas”
tropiezas al caminar.
No obsante este tropiezo
depsierta al niño interior
tan audaz como travieso
que disuelve tu temor
Y yo te aplaudo por eso. @alda_pascuzzo .
Qué bonito final para este poema breve pero intenso. Qué agradable sensación cuando el poema nos descubre algo. Revelación a veces para quien lo escribe, y por supuesto para los lectores, pues todos alguna vez caminamos dormidos…