Yo he vivido otras vidas a tu lado,
poco a poco, con luz de mariposa;
y he abierto la cintura de una rosa,
con mi disfraz de gato enamorado.
Las estrellas, con gesto demudado,
encienden la sonrisa tan hermosa
en tu sagrada boca deliciosa,
y adornan de dulzura tu costado.
Los años van pasando muy despacio
y nos dejan un gélido palacio
donde se esconden todos los relatos.
Mientras nosotros -jóvenes- vivimos
en los eternos gestos, donde fuimos
el reflejo de todos los retratos.