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Silueta vegetal de vidrio posado
Intacta la sonrisa de la estación salada;
intacto el movimiento cuando te dije adiós
y cuando me dijiste lo siento.
Ha llegado el momento
ha llegado el día de la rosa pálida y agónica.
Merodeo el poema, la palabra
y la cicatriz
en plena caída va en torno girando pronunciando
tu nombre,
la piedra va al acantilado y la flor se desploma.
Sin voltear mi luz sigo
sin escapar de tu sombra sigo
animal de palabras, silueta de carne, gusano de luz y polvo.
Animal perfumado de la noche inmensa
inmensa bestia de grandes ojos que ya no son míos.
Silueta vegetal de vidrio posado
y carroña de soledades que tanto se han demorado en crecer,
Recojo tu esplendor
y la llevo por todos los países que recorrerá mi poesía
y tu huella
y armadura de hombre atónito
será todo,
todo lo que se está dicho para decir.