Sonrisas falsas ocultan
en el trance de su mueca,
esa lagrima fría
vestida en la sombra,
con los harapos
de una alegría
engañosa y disfrazada
que abofetea sin piedad
la emoción sentida
de unos recuerdos
que quieren estar
lejos de la ira,
de un corazón
que finge sentirse
dichoso de la existencia,
traicionando la memoria
de una vida
que se desnuda cada día
exponiendo su vergüenza
ante la mirada del mundo.
Pippo Bunorrotri 17/06/26
(Del Poemario “Las Soledades de Tiempo”)
el espacio que se encuentra entre lo que somos y lo que aparentamos ser. Tu poema refleja esa manera tan humana de vivir escondiendo nuestra verdad. Muy bueno!
Buen poema, Pippo. Y su título me ha traído a la mente esa moda universal de posar sonrientes (quizás por prescripción de los asesores de imagen -menudos cracks-), lo cual tiene un efecto desolador, pues revela que casi nadie sabe sonreír.