Todo se diluye en una mirada inclinada de un mariposario,
ese líquido profundo, rizado de guardas en llamas y en opios
cuyos climas maduran cuerpos y banderas,
Sentado sobre esas longitudes de alas últimas,
crece el altar de un sinónimo,
tacto vertical que mece un poema,
hasta empapar el inmóvil sentido de un beso.
pinterest