En tu mirada nace la esperanza,
que alumbra el alma en noches sin tormenta,
y en cada día que la vida cuenta,
tu amor es luz que nunca se cansa.
A Dios doy gracias por la alianza
que en tiempo y espacio nos sustenta,
por el futuro que se presenta
y el ayer que hoy es dulce balanza.
Del oscuro valle brotó la vida,
tu presencia fue la primavera,
que en mi desierto no se olvida.
En tu calor el bello amor espera,
por ti, mi alma canta agradecida,
mi eterno sol, mi luz sincera.