Llevo una réplica de tu abrazo
y mi abrazo en medio de la guerra.
Tú no querías acabarla
y yo no quería que nos destrozara.
Un beso no cerraría las heridas
y una lágrima tuya no abriría nunca más
mi corazón.
Qué sería de ti y de mí
si quisiéramos convencernos de
que aún existía un nosotras.
Qué difícil entender
que amar no siempre es
tan poderoso.
Que el vacío en medio de nosotras
despertó mañanas infértiles,
derrumbes a la orilla de nuestras metas
y pensamientos de un mar innavegable.
Llevo una réplica de nuestro abrazo
en medio de la guerra,
firmando la paz,
y aunque nos amábamos
mirándote a los ojos no pude reconocerme más.
Tu silencio afirmó que descubriste lo mismo.


