Sin resuello

Con los platos sucios en la mesa,

la ropa usada bajo la silla y sin lavar,

los libros desordenados

y la casa sin ventilar,

la quietud de mis recodos y mis meandros

es total en este otoño.

Este cuerpo mío ya no es baile ni es cielo ni es nada.

Inquietud.

Quietud manca, sin sosiego.

Está todo patas arriba y todo es invierno insolente en este otoño.

Tras el cristal empañado del caos,

la vejez de mis huesos viejos

danza sin resuello para mí.

Y mi sosiego no tiene manos…

©Rosa Galdona

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Has hecho un buen retrato metafórico de la vejez…

Muy bueno tu poema y tan real en este remate:

Un saludo, Rosa. Me alegra leerte de nuevo. :hugs:

Siento que tu melancolía otoñal vibra con música íntima, grave.

Casi delicadamente modernista.

Maravilloso @Rosagaldona, la primera parte de su poema es una reproducción fiel de mi casa después de mi viudez. La segunda parte, se distancia un poco de mi realidad actual, pero de igual modo es un símbolo opuesto al símbolo platónico en el sentido de la culminación del desarrollo del alma y el cuerpo, donde la sabiduría y la experiencia (las “Formas” ideales) se manifiestan en el mundo sensible. Platón veía a la vejez como una etapa de serenidad y liberación de los deseos impulsivos de la juventud, permitiendo una mayor introspección y el disfrute de las virtudes del intelecto sobre la fuerza física. Me gustaría conservar el principio platónico en la vejez vieja de mis huesos; pero cada quién tiene libertad de aferrarse a sus visiones. Aplausos :clap: :clap: :clap: