Sé, que caí
y sin duda
volvería a caerme,
si la eternidad
una vez más
me esculpiera
entre sus manos
haciéndome suya
Pero, aquí
arraigada
en lo mortal
en lo efímero,
me asedian
inquietudes,
tan insanas
como inquisidoras
¿soy el golpe
y su herida?
¿soy la guerra
y su paz?
¿soy la víctima
y su verdugo?
¿soy la mentira
y su verdad?
si peco
y me absuelvo,
si persigo
y me oculto,
si hiero
y me aflijo
si ataco
y me rindo,
y al final
muy al final
como una emergencia
para salvarme,
asumir
que tan solo soy,
interrogante
sin respuesta
Has sacado todas esas dudas existenciales en estos versos llenos de interrogantes. Es un poema muy “humano”, amiga. Debilidades y fortalezas en el aire del poema.
Me ha llegado hasta el fondo este hermoso final…
Que tengas una buena semana. Abrazos fuertes, Mina!!
Somos la luz y la sombra, la paz y la guerra, somos todo aquello que nos inquieta. Grandes interrogantes sin respuestas que caben en un excelente poema, querida amiga. Besitos y abrazos cariñosos.
Muchas gracias, si los siento muy próximos, gracias por tu lectura tan profunda, así es salvo el amor en el más amplio sentido, lo demás es efímero y contradictorio, poeta!!!
Muchas gracias, si yo creo que somos un poco de todo según nuestro momento vital y nuestras circunstancias, un interrogante continuo, saludos, Martín!!!
Muchas gracias, siempre tan fino en tus comentarios, si ante todo somos seres humanos con todo esa contradicción que supone y no por las palabras sino por nuestros hechos que son los que nos definen, en fin esas luchas internas que de vez en cuando nos desgarran, gracias siempre, poeta!!!
Muchas gracias, así es “humanos” con toda esa carga de contradicciones y todos esos dilemas que nos acosan, para al final por acción u omisión ser lo que somos, un fuerte abrazo amiga!!!