No requiero ya de halagos
o algún perdido suspiro
requiero lo que respiro
no los sentimientos vagos;
la vida hizo al alma estragos
más lucho, no me doblego
se mantiene intacto el ego
de leoninos arcanos
que siempre toman mis manos
cuando a sus mundos me entrego…
Ya no quiero de esos tragos
de tristeza y con un giro
hoy me olvido que transpiro
y olvido días aciagos.
Son nada los empalagos
comparados con mi ruego,
de tristeza yo me anego
y los días me son vanos,
vengan ya los días sanos
y una vida de sosiego.
Y si se apaga mi luna
me sienten bien los obscuros
y si se levantan muros
no aparezca la infortuna;
si me rodea la hambruna
no falte al alma alimento
si acaso caigo sediento
no falte lluvia abundante
ni un pecho reconfortante
que infunda fuego y aliento…
Que no exista pena alguna
que menguen los días duros
acaben ya los apuros
venga la alegría de una.
En algún cuarto de luna
destelle un buen sentimiento.
Brille el rostro de contento
y al fin sea yo tu amante.
Que en algún cuarto menguante
nuestro amor sea un portento.
Y que nos nazcan los soles
las galaxias, los planetas
sean las almas inquietas
esencia sobre crisoles;
y nazcan los girasoles
entre tus valles dorados
sobre labios delicados
se quede mi beso ansioso
en tus brazos el reposo
y en tu vientre mis pecados
Y que en el cielo arreboles
iluminen los cometas
y que vuelen las saetas
al sonido de bemoles.
Mientras brillen los faroles
nos sentiremos amados
y sin placeres vedados
disfrutemos nuestro gozo
yo beberé de tu pozo
sin los deleites negados.
Servirme de tus tesoros
embriagándome tus vinos
se funden nuestros destinos
cual choque de meteoros.
Y brota desde los poros
el hambre de atesorarte
mientras buscas aferrarte
bebiéndome los latidos
fusionando los sentidos
en la aventura de amarte.
Es en tus gritos sonoros
que enloquecen desatinos
y se anudan los caminos
destapando tus decoros.
Tus jardines multifloros
florecen al yo besarte,
cuando quiero acariciarte
se hacen agua los sonidos
se hacen piel los estallidos
y solo sé de adorarte.
Poesía de Alejandro Cárdenas© & Transmisor d Sinestesias©
Remembranza de este poema escrito en colaboración en el año 2019