Salmo para escépticos

Al otro lado de la vida
no hay nada.

Ninguna consciencia que flote,
ningún ave que rasgue con su canto
el umbral de la agonía.

Al otro lado no hay vida.
Y sin el latido,
ni siquiera el vacío de la nada
nos es concedido.

Al otro lado
solo la tiniebla.

Y aun así,
amorosos y ciegos
—dicen—
Insistimos.

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Me quedo con el cierre de este poema: “amorosos y ciegos… insistimos”. En un mundo que a veces parece pura tiniebla, esa insistencia nuestra es lo único que importa.

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@Fernando no es mucho al parecer, pero resulta suficiente. Un abrazo.

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Buenos días. Me alegra saludarte de nuevo. Tu poema me ha dejado una sensación magnífica, pero el cierre me ha parecido realmente bueno. Siento haberme expresado mal. Un abrazo.

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@Fernando entendí perfectamente, igual me ocurrió que no supe expresarme, pues quise decir que parece poco, pero nos resulta suficiente cuando lo aceptamos. Demasiadas gracias por leer y comentar. Saludos

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Uff, excelente!!
Pues si, aún sin encontrar nada al final, nos mantenemos en pie, seguimos, avazamos porque las alegrías de la vida es lo que al final vale. Felicidades por tus hermosos versos. :clap: :clap: :clap: :clap:

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@Sinmi hermosa tu lectura, agradecido…