En mi jardín del amor donde te tengo cuidada, te entrego todos los días mi vida, mi corazón y mi alma. Eres la rosa encendida que beso cada mañana, no me importan tus espinas si puedo llegar a tu alma. Y ¿sabes?, no me preocupa mujer… si para poderte querer espinas me he de clavar.
3 Me gusta
Qué hermosa prueba de amor! No necesitabas escribir más para decirlo de una forma tan bella.
1 me gusta
Muchísimas gracias amigo. Un abrazo.