¡Qué no nuble su luz la noche oscura…!
¡Qué su semilla sea estéril replante…!
¡Qué la maldad no inmole el alma pura,
ingenua y sencilla de los infantes…!
Es mi deseo, noble y casta intención
que mi verso de verde oliva rota
viaje sin permuta hasta tu corazón
mojando de mi, tu esencia remota.