Mis recuerdos en
mi baúl habitan como
un mirlo enjaulado.
Sus alas están tan
adormecidas,
que ya de volar
no se acuerdan.
Ay esos recuerdos
enjaulados
que no pueden volar,
como unas alas rotas
de un pobre mirlo
que ni cantar siquiera
puede.
Liberar mis recuerdos
de esa jaula quiero
para recordarlos libres
y desde el amor siempre.
Y así, ese pobre mirlo,
volver a cantar pueda
y volar sin barrotes,
vuelva.
Canta al cielo de un baúl un mirlo. Sabe que alguien le espera y el mirlo canta más fuerte con amarilla voz. Revolotea porque escucha acercarse pasos, y entonces revolotea y canta con mayor fuerza. ¡Se abre el baúl! Un cielo más alto, hace eco de su júbilo en canto y en vuelo.