(Escrito desde mi cama de hospital. Cuando aún no termino de recuperarme del virus Covid-19. Un testimonio que espero sea de vida)
Desde esta ventana se yerguen mochilas
cargadas de tiempo,
siluetas de invariables rectángulos,
esperando la noche para encender sus faros
y dirigirse a su lenta extinción.
No hay un marco para mi vida,
pero si uno que me espera
al final de mi existencia, que debe parecerse a éste,
que me ha lanzado a las más profundas cavidades.
Cada día el cielo me envuelve, hasta retorcerme,
en fantasías que vuelan raudas,
pero nunca llegan a salir de mi ventana.
Hay en mi mundo de oxígeno y pulmón
una vorágine de alucinados fragmentos
que escapan del miedo y el descontrol.
Los días que la bestia ha poseído mi cuerpo,
no son solo de lucha inerte.
El monstruo te empuja hasta que pruebas
tambalearte en el borde de la desesperación.
Para los que le hemos visto la sombra
de la oscuridad reptando nuestros interiores,
toda la química no hace una gota de luz,
ni todas las palabras juntas hacen una razón.
Y así pueden pasar un día o dos,
colgado de algún borde de la ciudad,
con una oración lejana y un ruego,
qué tal vez lleguen a impregnarse en los vidrios del hospital.
Ya adentro solo cuentan los giros de sol para mí.
Respirar y aspirar, tic, toc, tic, toc, como un reloj.
Como un metrónomo quisiera ser.
Aferrado al aire que se me obsequia.
Chasqueando los dedos para que se vayan esos otros demonios,
los que la mente insana procrea y amamanta.
Ya habrá tiempo en una noche de claras luces,
para extraerlos y darle uso a los que tienen vocación de ingenio.
Ya habrá más tiempo para la poesía.
Por ahora… sobrevivir para contarlo.
Tremendas esas vivencias conviviendo con esta cruel enfermedad que nos afecta. Un testimonio poético en el que late la vida en ese tic toc…
Siento mucho que te encuentres en esa situación, apreciado Carlos, de esas profundas cavidades ya estás saliendo si encontraste la manera de reflejarlo en un poema…
Te deseo lo mejor y pronto quedará como un mal recuerdo. Te envío desde aquí mucho ánimo para superarlo.
Un abrazo fuerte y mucha salud, que ahora es lo que importa!
Que profundas palabras y contandas de esta forma tan poética. El monstruo que nos acecha y nos tiene a todos en un hilo contando en primera persona.
Espero que te recuperes pronto, mucha fuerza!
Testimonio vital, gracias compañero por compartir esa experiencia personal de esta maldita enfermedad que acecha a la humanidad través de
tan expresivos y descriptivos versos. Deseo tu pronta recuperación y que digas componiendo y compartiendo versos!!! Mucha salud poeta!!!
Queridos compañeros poetas, hoy, luego de largos días de recuperación recién puedo agradecer su preocupación y sus palabras de aliento por el penoso mal sufrido, que ya está siendo superado.
Y lo hago con un gran abrazo solidario y un poema publicado, pues seguimos en esta hermosa tarea, que es ponerle palabras a la vida.
Otro abrazo grande para ti, amigo.
Me alegro enormemente de tu recuperación! Ahora, a dejar atrás esas vivencias dolorosas y a seguir camino adelante…
Nos seguiremos leyendo!