Con motivo del Día Internacional del Jazz y las virtudes que esta música posee, según la UNESCO, para promover la paz, el diálogo y la comprensión entre comunidades, escribo los siguientes versos en homenaje a una de las figuras más icónicas y controvertidas que ha dado este género como es Chet Baker. Un texto que se hace expansible a otras célebres personalidades, (Nina Simone, Billie Holiday, Eva Cassidy, Amy Winehouse…), que en diferentes épocas hicieron del jazz un estilo de vida llevándolo a lo más alto.
¿Qué se siente al vivir
como si tuvieras alas?
¿Escribiste en la pared
aquella frase de Miles Davis:
“el silencio es el ruido
más fuerte”?
¿Es cierto que tu idilio
con la trompeta
no fue un amor a primera vista?
¿Cuándo te percataste
de que la intimidad apabullante
de tu voz
estaba quedando carcomida?
¿Cómo era el camerino
del Tiffany Club
la noche de tu debut?
¿En qué medida extrañas
a ‘My funny Valentine’?
¿Buscabas la receta contra el frío
cuando cinco desconocidos
te rasgaron la cara de madrugada?
¿Significan tus tatuajes
angustia, desamparo y soledad?
Si volvieras a nacer,
¿eligirías caer de nuevo
por la ventana de un hotel?
Ángel negro,
tienes que saber
que flotas en mi sangre
como un río en llamas.
Mil gracias por tu lectura @horten67. Me alegra que el texto haya sido de tu agrado. El jazz siempre ha estado presente en mi casa. Recuerdo que antaño era un incondicional de un pequeño espacio que emitían en La2 llamado ‘Jazz entre amigos’.
Preciosas preguntas para mi trompetista favorito, que, quiero pensar, se resuelven en parte escuchando su música que las responde, sabiendo sobre su vida, terrible como la de tantas estrellas del jazz americano. Me permito recomendaros el documental sobre su vida, ‘Let’s get lost’, una joya. Gracias @MorAlex7 por traer a Chet a mi memoria de nuevo.
Abrazo!
Hazme un favor, amigo Alejandro, pregúntale a Chet porqué cuanto interpreta “The thrill is gone” se me eriza la piel de esa manera.
Si es que conoce la respueta…
Gracias por recordarlo.