Cuando escribo poesía
con el silencio de la luna
como testigo de mi rebeldía,
el tiempo de detiene
y me abraza con esa ternura
que solo la inspiración tiene
en esa soledad única
conmigo mismo.
Me dejo llevar
por el “Son” de las palabras
que erguidas cabalgan
a lomos de una verdad gratuita
que remueve la realidad
de cuento me rodea
encontrando ese hilo
que hilvana las estrofas
de mis versos libres.
La poesía
me abre las puertas
a una nueva mirada
donde todo cambia,
aunque todo siga igual
porque la poesía
es la memoria
de esa realidad
que hace que el mundo
cambie, sin que cambie.
La poesía
es la realidad oculta
de nuestra mirada.
Pippo Bunorrotri 28/08/25