Poema

Se encienden los luceros.

La noche lo detiene todo

con su boca blanca

de misterios.

Se enciende el silencio,

ese silencio que precede al miedo.

Es la hora

de mi libro de poemas.

Y las palabras

vienen tristes,

vienen a descarnarme

las heridas.

Surcan en mi las palabras

como puñales.

Mi corazón

sangra

de lado a lado.

Dejó de escribir.

No quiero mas palabras

por hoy,

Hay versos

que es mejor dejar.

Hay versos

que a veces

es mejor no escribir.

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Este poema es como una lluvia de flechas [duele donde caiga] , no obstante tiene síntomas estéticos muy atractivos. —lo aplaudo por bien logrado.

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Gracias Nora, tus comentarios me ayudan…!!! Buenas noches