Asumir dogmas porque sí, no quiero,
al suponer que no me da la gana,
porque creencia alguna existe sana
y aquesta forma de pensar prefiero.
Porque credos en boca de un vocero
que cambie de la noche a la mañana
de principios, cardando está su lana
según las malas lenguas, por dinero.
Que patética luce la evidencia
para caer encima en el engaño
que a la curia romana le interese,
si es que haciendo un examen de conciencia
tan sospechoso se presenta el paño
que mal da que pensar más que me pese.