¿Para qué intentar?

Fuimos celos sin fundamentos,
mensajes no entendidos,
ejemplos innecesarios,
desgaste sentimental.

Que decían
que éramos los perfectos
el uno para el otro.
Sin saber que la unión de nuestros cuerpos
se llamaba milagro,
si no existía herida de por medio.

Fuimos animales intensos
y pasionales.
Una tormenta de entrega visceral
que nos desgarraba desde dentro.

Una tormenta, un terremoto,
una erupción que extraño.
Que aún sueño.

Que te haces presente
en los lugares que para mí son sagrados,
te apareces en mis tardes
de devoción al amor,
te entrometes en las puertas
que alguien más abre para mí.

Y te recuerdo,
lo hago, te recuerdo,
siempre, constante.

Porque no fuimos nada,
porque eso que vivimos,
locura, deseo, amor;
no se puede precisar.

Así que, mi amor,
sin precisar lo que somos,
sin definir lo nuestro,
date cuenta que tus noches, que mis días,
que tus ilusiones, que mis desvelos,
que tus viajes, que mis adentros,
que lo tuyo y lo mío,
no se olvida tan fácil como solíamos pensar.

Entonces,
si no se olvida,
¿para qué intentar?

9 Me gusta

Un precioso poema de amor y ausencias, David.
Abrazo :blush:

1 me gusta

Gracias por tus palabras y el abrazo , un gran saludo :blush:
Creo que amor y ausencias van de la mano.

1 me gusta

que bonito tiene mucho ritmo y mucho romance
Me ha gustado mucho
Felicidades

1 me gusta

Gracias @lidiannymartin , me alegra saber que te ha gustado. Saludos.

Amigo David, que poemazo te aventaste!

Lo hago mío, y sobre todo, la conclusión.

Un abrazo.

1 me gusta

@JDuque Gracias por tus palabras, te otorgo la conclusión.
Gracias por leerme. Saludos

1 me gusta