El hombre les puso nombre
y con ese nombre se les conoce
Génesis 2:19
La Tierra estaba sufridamente poblada,
la hierba había brotado, los arbustos crecido
y los árboles caían ante las hachas.
Era la primera primavera del Hombre.
No existían los dioses,
las matemáticas o la unidad.
Existían el temor, el odio,
la división y la diversidad.
Y el Hombre se armó de explicaciones.
Creó el habla y las letras,
cinco libros, cientos de oraciones
y espadas para defenderlas.
Antes del cohete y la luna,
del fusil y el clavel,
la agricultura con IVA
o el diezmo y la Iglesia.
Fue entonces cuando el Hombre,
por primera vez,
nombró al invierno y a Dios.