No sé si cae la tarde
se apaga se cierra,
o se descuelga
del escenario del horizonte . . .
pero sí sé
que se me apaga el alma,
conforme el sol cae
y se arrastra, débil y frágil;
hasta hundirse,
en la línea delgada, imaginaria y lejana;
del horizonte de mi existencia . . .
La ausencia de amor mutuo de la persona amada, es un componente que inunda de tristeza el alma y da pie a la melancolía y el desencanto, la soledad va susurrando al oído cosas que no deberíamos escuchar y sin embargo nos hacen de guía y nos llevan a mundos abismales, donde solo existe la desolación y la desesperanza. Lo has plasmado muy bien en tu poesía. Sin duda un gran poema. Un saludo.
Yo tampoco sé si cae la tarde, amigo Ale, pero sí sé que al publicar el poema, ha caído en Poemame para beneplácito de todos los que tenemos la oportunidad de leerlo.
Alejandro, te confieso que sentí esa soledad sombría que describes en tus letras…en ese horizonte lejano de ausencia, en donde no existe el tiempo y se rompe el alma. Sabes? lograr trasladar el sentir manifiesto, en un logro de muy pocos poetas. Te felicito. Un guao a tu poema,