No eres lila ni eres rosa;

No eres lila ni eres rosa;

Me he encogido para que me aceptes;
me he desarrollado bajo el auspicio del varón de Aquiles (valiente y fuerte); me he callado por temor a ser vituperada, mi sexo se volvió destino y mi vida, controlada.

Me he escondido para que no me humilles, tu falta de modestia hace mi transcurso abyecto.

Y ahora, que consideras mi movimiento subversivo y no pienso abandonar el trayecto,
yo te pido, que me escuches,
no te pido me concedas preeminencia,
solo que me respetes y salvaguardes mi existencia.

8 Me gusta

Reivindicativos versos, compañera.
Ese final es magnífico :clap::purple_heart:

1 me gusta

¡Muchísimas gracias! Qué gusto me da leer ese comentario, saludos. :blush:

1 me gusta

Me gusta tu forma de versar.
Hay siempre un clamor en tus poemas. Una denuncia. Una intensidad. Pero a la vez una suave delicadeza, una fragilidad. Y quizás un toque de ironía.

Excelente poema. Felicidades.

1 me gusta

Muchísimas gracias, que observaciones tan precisas.

Igual me gusta tu manera de escribir.
Excelente día, saludos :blush:

1 me gusta

¡Inmenso! Lleno de fuerza, de dignidad.