Muchos días

Son muchos los días, y hoy ha sido uno de ellos, que sentado muy cerca del balcón de mi vieja casa he visto el amanecer. A mi lado, tengo unos paquetes con documentos variados y muchísimas cartas. Cartas de antaño, cartas de mis abuelos, de mis padres y algunas mías. Pienso que de nada sirve guardar viejos recuerdos que sólo a mí me afectan. Todas las he leído por última vez y después de quemarlas, sus cenizas han sido juguetes de los vientos. También es cierto que hay recuerdos grabados a fuego en el alma, pero si me lo propongo pensaré menos en ellos. Estoy deseando que llegue la primavera y escuchar el trino de los pájaros, observar el vuelo de las palomas y el crecer de mis rosas que, aún con espinas, pienso que son las más hermosas. En mi jardín todo es paz, todo es silencio, donde sólo escucho el murmullo de mis pensamientos. También me habla el viento, las piedras, los árboles, las altas montañas y aquellas estrellas que en el cielo jamás se apagan. No, no estoy sólo en mi jardín, los recuerdos de aquel antiguo amor me acompañan.

4 Me gusta

Todo nos habla y nos comunica la armonía del entorno.

Los recuerdos son una grata compañía para esos días que a veces se tornan monótonos. Un gusto leerte. Saludos cordiales.

1 me gusta

Gracias por tu amabilidad y seguir mis aportaciones. Un beso.

1 me gusta