Morir de olvido

Un muerto sin nombre
es un cadáver.
Harapo roído por el tiempo
bella estrella roja
en el fondo de una fosa.

No suspires sobre la ceniza
de la memoria.
Sigue andando,
que aún no sabes si a ti te mató una bala
o mil miradas heladas.
O la traición del silencio.

Y yo totalmente inerme
adepta a la alquimia de la historia
elucubrando un rearme
para matarles la inocencia
para sacar de esos huesos
las huellas de sus recuerdos,
también de los no vividos,
porque les fueron robados,
porque fueron los vencidos.

Y en el delirio de la justicia
por los abatidos restos
existen quienes exigen
que la verdad sea noticia.

Y mientras las muertas lloran,
las muertas que lloraron
a las muertas que mataron
siguen maldiciendo a Dios,
siguen rabiando el olvido
sigue temblando su voz
cuando recuerdan sus nombres,
proscritos, exiliados
prohibidos por existir.

Y que se callen
y estallen
de tanto que han de callar
aquéllos que de olvido
lo quieren todo llenar.

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Tremendos tus versos, tienen la fuerza de la verdad, del reconocimiento, de la Justicia histórica todavía tan lejana!!! Bravo por tus versos :clap::clap::clap:

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Muchas gracias por tus palabras compañera. Un fuerte abrazo

Todo lo llena el olvido inevitablemente. Muy lindo. Saludos cordiales.

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Muchas gracias.

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