Moribundo Otoño

La gélida brisa
del moribundo otoño,
obliga al recogimiento.

Largo se hizo noviembre;
amenazante y chantajista,
enfermo y abatido.

Sacó lágrimas que no secó,
sembró insidias
y preludios de desolación.

¡Oh, onceno hijo del bisiesto dos mil veinte!

Dejaste más penas que glorias
y en tantas memorias
de mis años viejos,
tan aciago noviembre
no recuerdo ni de lejos.

Amaneceres de rosa y oro
ante calitas sin bañadores
y atardeceres para el recuerdo
en las lentes de la distancia.

Nos aboca a navidades
de silenciosos sonidos
y la estrella del oriente
fulgorea ante miradas ausentes.

Los balcones de las guirnaldas
iluminan el silencio
de las calles desiertas.

El cochinillo y el vino reposan
en las estanterías
y alrededor del banquete
las butacas vacías.

Y en el horizonte
cubierto de nieve,
la semilla escondida
espera la primavera.

8-12-2020

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Atardecer desde PalmMar Arona Tenerife
Creación de mi amigo Paulino Alonso Panero (Colabora con el espacio del tiempo en TV Canaria)

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Se perciben en estos versos los trazos de una época un tanto desoladora…muy bien ilustrada la vivencia personal y colectiva del lugar,@vateignoto!
Un gran saludo poético, compañero!!

Afortunadamente lo malo no es eterno, ya pasará, todo será un recuerdo, un triste recuerdo. Muy hermoso. Saludos poéticos.

Tú eres tú y tus versos.
Lo leí y me pareció hermoso tanto en el contenido como en la forma, teñido de melancolía…:blue_heart:
Un abrazo grande para Canarias!