Por calles de agonía,
medianoche de licor…
mírame ahora
¿Quién soy?
¿Qué miras?
Y camino entre sombras
que son puñales,
dedos de sangre,
negro surrealismo
de ser yo…
mírame ahora,
mírame el alma,
las cicatrices,
las manos cansadas,
pies sin pasos,
ojos de silencio,
labios de sed…
mírame ahora,
sube la melancolía,
desborda cuatro paredes,
hoja en blanco
con tinta de olvidos,
heridas que se abren
en ecos de desesperación…
mírame ahora,
mírame,
mírame…
¿Qué ves?
¿Dónde queda la verdad del ser? puede que en sus momentos más bajos y oscuros. Poema que transporta a los callejones nocturnos del alma.
Un cordial saludo Alex
Cuando miro tu poema, veo fragmentos de muchos poetas, sentimientos de boehmios que han sido diseminados por muchas calles y sembrados en muchos corazones, porque la poesía no se hizo para guardar silencio, se creo para transmitir; y yo veo que lo tuyo causa ese efecto de transmisión efectiva.
—Por ello la Aplaudo sonoramente y dedico miles de estrellas a su honra y custodia. Saludos poeta.