Esta noche he recordado mi encuentro con una perrita que tuve hace ya varios años. Fue un invierno en el que hacía bastante frío. Como es mi costumbre, caminaba por mi bosque encantado, y en mitad de mi camino, vi una pequeña sombra más oscura que la noche. Se acercaba con lentitud hacia mí. Confieso que tuve ciertas dudas… no distinguía bien lo que era. Me paré…, y de pronto aquella pequeña sombra empezó a dar saltos a mi alrededor. Ya no dudé, era un pequeño cachorro . No la había visto nunca, pero sentí que me quería y yo a ella. La cogí entre mis brazos y me lleno la cara de besos y babas. Fui con ella corriendo a mi casa. Le puse agua y comida. Todo lo aprovechó, y al final se quedó dormida cerca de la chimenea que daba calor a mi despacho. Si, han pasado ya bastantes años de esta historia. Ella últimamente caminaba con cierta lentitud y cruzó la frontera de su vida. El tiempo no pasaba, pero nosotros sí. En ocasiones, cuando miro las estrellas, quiero pensar que en una de ellas debe haber un cielo para los perros. Y sabéis una cosa…? me gustaría conocerlo…, y estar aunque sólo fuera por una sola vez con todos los que he tenido. Han sido muchos, y sus nombres también están escritos en lo más profundo de mi alma.
4 Me gusta
Creo que comparto ese mismo sentimiento hacia los perros que yo he tenido. Siempre recordaré a Tino, Tula, Dana, Otto, Lobo, Chispa. Actualmente es Tano (todavía cachorro) quien hace mis delicias.
Muy emotivo tu relato.
1 me gusta
Apreciado apina: Muchas gracias por tu opinión. Los que hemos tenido y tenemos perros, son para nosotros algo más que un animal. Ellos dan afecto, compañía y te defenderían si fuera necesario. Hay ocasiones que parecen más humanos que determinadas personas. Un abrazo.
1 me gusta
Muy tierno. Si, los perros son una grata compañía, son la ternura que despierta en nosotros nobles sentimientos. Un gusto leerte. Saludos cordiales.
1 me gusta
Muy agradecido por leerme Sinmi.Un cariñoso saludo.
1 me gusta