Hoy conocí tu fase más oscura
mirándote hacia el cielo, aquí, distante.
Quise buscar la luz de tu semblante
mas solo hallé de ti, tu sombra pura.
Te ofrezco, ¡oh luna negra!, mi amargura,
este mi sacrificio agonizante,
pues sé que aunque tu luz sea cambiante
comprendo que tu sombra es hermosura.
Eres la luna nueva en mi presente
y yo seré tu sol que difumine
nuestras luces y sombras dulcemente.
¡Ven, sé mi luz que en noches me ilumine
sin separar lo oscuro de lo ardiente!
Y serás luna llena que fascine.