Materialización ideal

Por eso es que ni presto ni regalo libros
¿Egoísmo? Quizá, aunque prefiero llamarlo sentido de conservación literaria.
Cuando los presto —bajo la firme promesa de ser devueltos—
no regresan… ¡¡más nunca vuelven!!;
sí los regalo, no los usan
los encierran en una caja
y ahí se enferman de moho
los devora la carcoma
o de ellos hacen harapos
los nidacientes ratones
que nada perdonan.
Los libros son para ser libres
en el balcón de un estante abibliotecado
para que manos curiosas los tomen
y ojos hambrientos se sirvan de ellos.
¡No hay cosa más maravillosa que la palpación de un libro!:
Cerebritud apersonada
un compendio de ideas
hechas cuerpo.-

Chane García.
@ChaneGarcia.
…

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Muy cierto lo que expresas en tu escrito, poeta. Un gusto leerte.

“Los libros son para ser libres
en el balcón de un estante abibliotecado
para que manos curiosas los tomen
y ojos hambrientos se sirvan de ellos.
¡No hay cosa más maravillosa que la palpación de un libro!:
Cerebritud apersonada
un compendio de ideas
hechas cuerpo.-”

exacto !!!

Los libros son para ser libres
en el balcón de un estante abibliotecado
para que manos curiosas los tomen
y ojos hambrientos se sirvan de ellos.
¡No hay cosa más maravillosa que la palpación de un libro!:
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No…no, poeta lamento disentir con usted. Los libros son para múltiples fines. imagine un hombre de pequeña estatura en una biblioteca, requiere de un libro para alcanzar la ración de alimento intelectual que lo hará equiparar el mismo nivel de los hombres altos, los libros pueden servir como asiento, los libros pueden servir para cambiar un caucho (rueda acá en el sur) si el gato hidráulico falla, los libros pueden servir como instrumento de defensa personal en casos extremos de acoso o persecución ¿ no vio usted la película de Kenny Reve Jhon wick?..un libro o solo espara leer, también sirve para almacenar las ideas que algún trasnochado autor plasmó sobre el papel, para que en el futuro supieran de él. destino infausto el de los discos, que los prestábamos y otro macho bailba con nuestra novia, la misma música que habíamos sufragado, y lo peor era que nunca volvían, ni los discos ni la novia. Saludos poeta.