Marzo se fue
y abril llegó temprano
con luz y sol.
Marcha el invierno
dejándonos la nieve
en las montañas.
Toma el relevo
la tierna primavera
con sus colores.
Se ensancha el alma,
renacen los suspiros
de los gorriones.
Y hasta se alegran
los cielos, con el vuelo,
de golondrinas.
Surge la magia
la chispa y el milagro
de un tiempo nuevo.
Cantan las fuentes,
los ríos bajan agua
que va hacia el mar.
Brillan los ojos
despiertos a la vida
y a sus latidos.
Susurra el alma
canciones que le salen
del corazón.
Rafael Sánchez Ortega ©
01/04/25