Mariposa mensajera de la luz y la alegría pura, bella, como el alma de una sonrisa infantil, tiende el oro de tus alas, vuela, vuela, ilusión mía bajo los trémulos pétalos de este cielo azul de Abril.
Vuela, vuela, torna, gira, besa el alma apasionada de la virgen que suspira, se rubia miel en los labios amargados de dolor.
Rima alada, perfumada, en el poema de la vida, del ensueño, del amor.
Se la nota vagarosa del romántico laúd que en el viento se deshace con la vida de una rosa de mi pasada juventud.
Limpia fuente de alegría que brota siempre a borbotones, cada gota sea una perla, cada perla una poesía que estremezca, que perfume, que ilumine al corazón.