Cuando la luz se ahoga
en la noche,
triste resplandor
rompiendo el pecho,
corriéndole el telón
al latir del tiempo,
guardemos
un tango y un beso.
En aquella
nostálgica herida
vivamos
hasta desangrar las playas
a través
de nuestros ojos hundidos
bajo el mar
desértico del alma.

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Ahh tus versos dilatan esas pupilas inmensas y enamoradas, muy bellos poeta!!!
Bellísimo poema!! 


Saludos, Juan Carlos, un abrazo!
Gracias Ana por tus palabras. Saludos compañera.
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Mil gracias Amiga, siempre acompañándome. Un abrazo.
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Muy bello.
Saludos
Gracias compañera Marttucca. Saludos.
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Breve, bueno y bello, Juan Carlos!!
Saludos oceánicos!!
Agradezco tus palabras compañera. Saludos y abrazo.
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