Te mire,
vestida de luna,
llorando la epifanía
de tu mortalidad.
Hada de luz amarga,
flor eterna
de praderas perpetuas,
déjame besar
el hálito de su sombra,
-tan lejana e íntima -
para conocer el arcano
de tu piel traslucida
y ser uno contigo
y tu sed de infinito
que no es saciada
con el efluvio del tiempo.
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Una maravilla compañero.
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Te agradezco mucho tu opinión tan favorable.
Un abrazo.
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Muchas gracias por tus palabras.
Un abrazo.
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