Amor sin dolor, ¡qué delicioso sabor!
Saber sin querer, ¡qué grandioso poder!
Recibir sin pedir, no es sino el camino
que muchos quieren seguir.
Pero, amigo. Piensa de una vez.
Pero, amiga. Piensa otra vez.
¿No veis que la vida os enseña el dolor
presentando el placer?
¿Acaso no veis que la vida es cual pluma a un papel?
¿Acaso no reconocéis que nos forjamos
con martillo y cincel?
Algún día desapareceréis.
Y será tarde para entender…
que nuestros huesos, músculos y piel,
serán sombras de una huella
que nadie buscará rehacer.
¡Mil gracias Alda!. También la profundidad radica en la sencillez de las cosas mismas, solamente con otros ojos podremos comprender que nada es aparentemente sencillo.
¡Pase usted un gran día!
Mil gracias compañero, por comentarios como este es que merece la pena seguir escribiendo y publicando, incluso en los peores momentos. Le agradezco de veras su tiempo para venir a comentar. Que tenga un estupendo día.