Los Lunes
es el día que siempre
cansado estás
del desordenado sábado
y del ocioso domingo.
Los Martes
es el día del olvido,
de concentración, de reunión,
para repasar lo del pasado
para que el presente fluya.
El Miércoles
en medio de la semana está,
y es un día peculiar
es el día de pensar
de decisiones tomar.
El Jueves
es un día desfigurado
con momentos de sosiego
y momentos perturbados
que parece no tenga fin.
El Viernes
es un día lerdo
siempre despistado
y de acá para allá
en el que ya estás agotado.
El Sábado
es el día soñado,
el de la ilusión,
para acabar lo que has empezado
y empezar mil faenas que no terminan
quedando la ilusión en un continuará.
El Domingo,
¡ay, el domingo!,
es el día del vaivén tranquilo
en el que las prisas cabida tienen,
que cuando termina
el desencanto
te deja pensativo y confundido.
Poemario Trinchera Infinita
Pippo Bunorrotri.