Siempre he pensado que las demostraciones de afecto han de hacerse en vida, hacerlas fuera de tiempo no tienen sentido alguno. Compartir con tu pareja unos minutos todos los días, es mucho más importante que enviar ramos de flores a un cementerio perdido. Las flores ya no le importan, ni las misas o los rosarios, los hechos se hacen en vida, no cuando se ha terminado. Una sola flor en su momento, cuando ella sonreía, sí que tenía valor, llevarle muchas coronas después de cerrar los ojos es sólo por el qué dirán… Elevar una oración al cielo a escondidas, sin que nadie se entere mientras estaba viva tiene para mí importancia. Es mucho más importante hacer una plegaria estando viva, que un gran epitafio sobre una tumba fría
5 Me gusta
Tienes razón. El amor no es arqueología.
Una flor en mano viva vale más que un cementerio entero. Una oración a escondidas mientras respira, pesa más que mil epitafios tallados en mármol frío.
Los hechos se hacen en vida. Lo demás es teatro para los que se quedan.
El amor tarde es culpa disfrazada.
Yo prefiero la flor de hoy al ramo de mañana.
1 me gusta
Querido amigo: Completamente de acuerdo contigo. En vida lo todo lo que haga falta. Un abrazo.
1 me gusta
Es un homenaje que nos hacemos nosotros mismos, para manifestar a nuestra conciencia y ante el otro, que somos contrarios a la tiranía del olvido.
1 me gusta
Generalmente y durante todo el año no se acuerdan de ellos. Llegado el día de los difuntos les ponen flores no por cariño y si por tradición.
1 me gusta