Lo que no te prometo

A: Ella que me entendió y se mantuvo aguantándome
aun cuando la única cuerda se partía.

Hoy me preguntaste si colgaba por tí, y por tus ojos
Si aguantarme de un perdón era la cuerda que necesitaba.
Hoy me permití no prometer que me arrodillaría para pedirte
Que miraras por sobre el hombro y me pintaras de otro color;
Que sonrieras por compromiso
y que quemaras los libros con las cuentas que te debo.
Hoy me preguntaste si colgaba por tí,
y por la risa que ha vuelto a visitarte
Hoy me preguntaste, aun sin preguntarme
Si sabía que tus pulmones ya respiraban por mí,
Y que adorabas mi exceso de luces y veneno.
Hoy solo aspiro a no prometerte, por tus ojos
Cambiar de color y lloverme solo los jueves en la tarde;
Mientras tú me pidas que no te prometa,
ser la piedra quieta en el jardín,
o un arcoíris con un color de menos,
cuando tu risa alcanza a visitarte.

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