La playa

La luz de la luna arde
en la arena.

La ola apacigua
su furia.

Luego muere.

Ahora amanece,
la tempestad está en el cielo.

En los gritos de las gaviotas.

El yodo oxida al tiempo,
y no importa, porque nadie se acuerda
de él.

La caracola sueña que guarda
el canto de las ballenas.

La espuma llena los pies de saliva.

El horizonte se enturbia con la promesas
de la lejanía.

Los cangrejos dejan momentáneamente huellas.

La brisa llena los pulmones con el oxígeno
de la plenitud.

Que amable es el paseo, que libertad concede
este pequeño bienestar.

Ahora no quiero trascendencia, solo un poco
de arena en los pies.

9 Me gusta

Desde mi lectura tu poema podría respirar un misterio marino.

Letras donde el alma se reconoce vulnerable.

Usas elementos marinos con maestría y belleza.

Gracias por la amable lectura que haces, y por los atinados comentarios.

1 me gusta

Muchas gracias por la lectura y por los elogios … No se si merecidos, pero muy gratificantes.

El mar y la playa no son solo un escenario, sino un reflejo del estado interior. La naturaleza se presenta como un ciclo constante de vida, muerte y resurgimiento.
El poema establece un diálogo fascinante entre contrarios.

Las pequeñas cosas de la vida, como un paseo por la playa, es lo que engrandece la existencia, nos dan motivos para sonreír y sorprendernos de las maravillas que tenemos a nuestro alcance. Encantada de leerte. Saludos cordiales. :hugs:

Gracias por la lectura y por el comentario, … muy sugerente.

Completamente de acuerdo. Encamotado de que me leas. Saludos.

1 me gusta

Letras hermosas que solo necesita el alma lo simple para ser feliz, como la libertad.