“La muerte es una puta caliente”.
Nicanor parra.
Santos y buenos días — dijo la muerte—, y ninguno de los presentes la pudo reconocer. ¡Claro!, venía toda desaliñada, su cabellera hecha un lio y vestida con blanca y andrajosa ropa, colgando al hombro un palo de cicuta al que asía un fardo de frutas envenenadas.
Buenos días— Le contestaron.
Busco a esta gente —Dijo mostrando una lista escrita en papel— he andado mucho por ellos sin resultados.
Todos miraron la lista, aparecían Onelio y Hugo Rafael, entre otros— ¿Para que los buscas? —
Les traigo frutas, ¿dónde ellos están? —
Aquí, con nosotros y en todas partes; se fueron, pero no se fueron, están circundando, creando. ¿No los escuchas? Se están riendo de ti. —
Ella salió corriendo, desenfrenada, se volvió loca y desde entonces anda por el mundo, se acuesta y amanece con cualquiera.
Pedro M. Calzada Ajete.
19 de abril de 2013.